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15 jun 2017

CONCENTRACIÓN EL PRÓXIMO LUNES DÍA 19 DE JUNIO

 
El próximo lunes día 19 de junio a las 20 horas nos concentraremos en la Plaza del Ayuntamiento (Plaza de Gibaxa) un grupo de profesores del IES Ponce de León para exigir respeto a nuestro trabajo con motivo de las amenazas verbales recibidas por el profesor de nuesto centro D. C. M.. En este acto leeremos el comunicado que transcribo a continuación. Esperamos contar con la participación de padrres profesores y alumnos (los menores de edad deben ir acompañados por al menos uno de sus padres).


COMUNICADO

Un  grupo de profesores del IES Ponce de León desea expresar su más enérgica protesta y dar a conocer las intolerables amenazas y faltas de respeto vertidas por un padre contra un profesor de nuestro instituto el pasado día 17 de mayo.

Los hechos tuvieron lugar en las dependencias del Centro y fueron presenciados por miembros del Equipo Directivo y algunos alumnos que, casualmente, se encontraban próximos al lugar. El profesor ya ha puesto la denuncia correspondiente y se ha abierto el protocolo administrativo para casos de violencia contra un miembro de la Comunidad Educativa.

Además de las consecuencias a las que estos procedimientos puedan dar lugar, pensamos que este reprobable incidente debe ser conocido fuera del Centro como demostración del difícil trabajo que el profesorado desempeña a diario. No estamos dispuestos admitir que nuestra labor, implique también aceptar sin más el menosprecio, la falta de respeto y el menoscabo de nuestro trabajo, al que con frecuencia nos vemos sometidos en las aulas y fuera de ellas por parte de una minoría de alumnos y padres.

Estamos cansados de admitir en silencio incidentes de menor o mayor gravedad y de tener que mirar hacia otro lado, porque sabemos que al final estos hechos son tratados como meras incidencias menores, propias de la labor del docente, extendiéndose un manto de silencio sobre ellos, sin la adopción de medidas educativas ejemplarizantes para los infractores, mientras que entre el profesorado son cada vez más frecuentes las bajas laborales provocadas por este tipo de situaciones.

Como educadores reivindicamos la necesidad y el derecho a trabajar en un ambiente de respeto y concordia. Nuestro trabajo es más productivo cuando lo hacemos con el apoyo de toda la Comunidad Educativa, remando todos en la misma dirección. Si nos apoyamos en estrategias y medidas que favorezcan la convivencia de manera firme y cordial al mismo tiempo, si todos colaboramos, estaremos construyendo unos centros mejores, en definitiva un mundo mejor.


11 jun 2017

Los docentes también lloran

Copio a continuación un artículo del blog de Luís Aretio, psicólogo infantil en Sevilla, tomado de su blog. Gracias, Lorena, por mandármelo. El artículo original, lo tenéis aquí:  http://luisaretio.com/los-docentes-tambien-lloran/

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Todos hemos tenido una maestra o un maestro que recordamos de manera entrañable por su ternura o su paciencia; los hubo y los habrá que no, que los recordemos por su firmeza o exigencia, pero todos tienen un denominador común, todos han sido habitantes del planeta escuela.

Son personas como tú y como yo, salvo que a ellos les exigimos un extra de autocontrol, de sobre atención con cada uno de nuestros hijos y un extra de tiempo y calma ante las exigencias del sistema. Y no, no creo que sean súper héroes ni súper villanos, son seres normales y corrientes; son madres, son padres y algunos hasta abuela o abuelo. Son de carne y hueso; sienten, sufren y padecen como cualquiera.

Los docentes también lloran de pena al decir adiós a sus alumnos: te conozco, te acompaño, te guió, te cuido, te respeto y te educo, para luego decirte adiós una y otra vez. Cambian las caras, los nombres, las historias, pero todo se repite con una cadencia de ciclos entrañables, una y otra vez.

Los docentes también lloran de dolor al saberse menospreciados o agredidos tan sólo por ejercer su trabajo, de convivir con el insulto o la falta de respeto, y a pesar de ser inmerecido, soportan la carga como si fuera parte de su mochila. Os aseguro que un docente no recibe formación específica para soportar reproches. Eso no se estudia en ninguna asignatura, eso se aprende a base de experiencias a veces muy ingratas.

Los docentes también lloran de impotencia cuando ven que no consiguen sacar de sus alumnos todo lo que saben que pueden llegar a dar; y se revuelven entre técnicas de motivación, de refuerzos imaginarios, de paciencia infinita, de inventos caseros pensados para esos alumnos que no olvidan incluso estando fuera de la escuela. Eso sí que es llevarse el trabajo a casa, pero en el alma.

Los docentes también lloran de frustración; esos noveles que llegan a las aulas queriendo comerse el mundo con tal intensidad que terminan muchas veces sin  saber por qué ni cómo, pero al final es el mundo quien les ha comido a ellos. Sus expectativas más idealizadas chocan contra el muro de la rutina y del sistema, dando al traste con muchas de sus ilusiones.

Los docentes también lloran de desesperación hasta obtener una plaza definitiva, llevando siempre en la maleta el estigma de los inicios de la profesión. Aquí te toca aquí te aguantas; da igual que te venga bien o mal, que tengas hijos, proyectos o familiares que te necesiten. No importa, hay que estar disponibles, siempre disponibles.

Los docentes también lloran de amor, de alegría y satisfacción cuando cada curso sienten que su empeño ha servido para ir más allá de la didáctica académica. Cuando ven su esfuerzo en el proceso y en los resultados. Cuando en muchos casos han surgido lazos con sus alumnos o familias que traspasan de lo profesional a lo personal. Siempre hay un recuerdo especial que conecta con cada una de las personas que pasan por sus aulas. Es increíble. ¿Cómo se puede guardar tanto cariño en un sólo corazón?

Detrás de cada docente hay una historia de vida, de obstinación incluso hasta llegar a ejercer su carrera, su profesión, su decisión de vida; porque ser y dedicarse a la docencia no es una causalidad, es más bien una actitud muy premeditada.

Después de la familia directa, las educadoras y las maestras son las primeras figuras de apego de nuestros hijos fuera de casa. Con ellas se adaptan a un mundo nuevo de experiencias, de destrezas y herramientas, de fichas, de bocadillos imposibles de recomponer y de zumos desparramados sin control por el aula. Son quienes como por arte de magia adentran a nuestros hijos en el maravilloso mundo de las letras, los números, los colores y de las primeras palabras raras. Se crea entre ellos un lazo invisible trenzado a base de normas, sonrisas y mucha complicidad.

Los días viajan en el tiempo llevando la práctica docente como referente una mañana tras otra, tragando saliva, dolor de garganta, tirando del “buenos días con alegría” como si nunca les pasara nada, como si algo sobre humano les hubiera inmunizado de las penas propias y ajenas… y nada más lejos de la realidad. Soportan lo insoportable incluso a veces más allá de lo razonable, pero sólo son personas, sólo eso.

Nunca olvidemos de dónde venimos ni a quiénes debemos lo mucho que hoy somos y sabemos; porque todo lo que se enseña con cariño se conserva en la retina de los buenos recuerdos.
Gracias Docentes, hoy queremos que vuestras lágrimas sean también nuestras.

No es magia, es educación.

Luis Aretio




4 jun 2017

CONTRA EL SILENCIO (Comunicado)

A TODOS LOS ALUMNOS Y LECTORES DE ESTE BLOG



El pasado miércoles 17 de mayo ocurrieron unos hechos muy graves en nuestro instituto. El padre de una alumna amenazó e intentó agredir a un profesor. Al igual que yo, probablemente ni te hayas enterado hasta varios días después, o a lo mejor es esta la primera ocasión que tienes de conocer los hechos.

Es muy probable que el profesor no vuelva nunca más al instituto. De hecho, este curso ya hay una profesora sustituyéndole. El profesor ha presentado una denuncia contra el padre, el Consejo Escolar del Instituto ya ha tomado las medidas administrativas que le permite la legislación, y también lo hará la propia Consejería de Educación a través de la Delegada Territorial (Delegada Provincial). Pero la única consecuencia visible es únicamente que el profesor amenazado ya no está en el centro.

Reflexionemos. Contestémonos estas preguntas:

- Desde el punto de vista de un alumno... ¿puedo suponer que si tengo algún problema con un profesor, lo mejor es que venga mi padre a cantarle las cuarenta, el profesor se va y asunto resuelto?

- Desde el punto de vista de un profesor... ¿puedo suponer que ante cualquier problema con un alumno, lo mejor es callar, aguantar y ocultarlo porque puede venir un padre o madre a cantarme las cuarenta, y si hay un problema gordo, o bien lo sufro en silencio o bien me doy de baja por depresión y ansiedad?

- Desde el punto de vista de un padre o madre... ¿puedo suponer que si mi hijo o hija tiene un problema en el centro o quiero tratar cualquier asunto relativo a sus calificaciones, trabajos, actividades, etc., lo mejor es cantarle las cuarenta al profesor, tutor o equipo directivo en cuestión?

- Desde el punto de vista de conserjes, personal de Secretaría, limpiadoras, trabajadores de mantenimiento, adjudicatarios del servicio de cafetería... ¿puedo suponer que tengo que admitir sin más los malos modos, desconsideraciones y faltas de respeto que en ocasiones tienen conmigo algunos alumnos, padres y otras personas ajenas al centro?

- ¿Tenemos todos (alumnos, padres, profesores, personal no docente) que venir con miedo al instituto porque me pueden insultar, humillar, despreciar, acosarme e incluso pegarme si no callo y trago, y por contra levanto la voz?

- ¿Estamos todos dispuestos a asumir que esto es algo normal en el día a día escolar, que son cosas sin tanta importancia que ocurren a veces, y que siempre ha sido así y lo va a seguir siendo?

- ¿Estamos dispuestos a asumir que esto son cosas que les pasan a los demás y que a mí no me va a tocar la papeleta nunca?

- ¿Vamos a mirar para otro lado ante las faltas de respeto, la ley del más fuerte y la falta de convivencia en las aulas, el patio, la cafetería, los pasillos, los laboratorios, la biblioteca... en todo el centro?

Si tus respuestas han sido todas NO, dílo. Hazlo saber. Hazlo visible. Demuéstralo. Practícalo. Enséñalo. No te hagas el sordo ni mires para otro lado. Estas actitudes y comportamientos NO son nunca admisibles en nadie por ningún motivo. EXIGE Y PRACTICA EL RESPETO CONTIGO MISMO Y CON LOS DEMÁS. NO TOLERES ACOSOS, AMENAZAS NI AGRESIONES.

Medidas administrativas y judiciales aparte, yo creo que si el instituto aún está vivo y no somos un grupo de "almas muertas", tenemos que hacer todos algo más. Creo que yo también debo de tener mi propio "protocolo" de actuación cuando ocurran hechos de esta naturaleza y quiero que sea visible mi NO. Los profesores nos hemos preparado durante años para hacer nuestro trabajo y tenemos derecho a que este se respete. NO puedo asumir como normal la falta de respeto en clase o fuera de ella. NO es parte de mi trabajo aguantar incidentes, desprecios a mi labor ni ser agredido de palabra o físicamente por ello.

Desgraciadamente, también yo, como el profesor agredido, he sufrido y presenciado varios hechos iguales y parecidos en otros centros y también en el IES Ponce de León. Siempre callé ante la injusticia, la sufrí, cuando me tocó padecerla, en silencio y jamás dejé de seguir dando clase. Ahora, he pensado que lo mejor es levantarse, ponerse de pie y abrir las ventanas para airear el fétido olor del silencio cómplice. Por mí y por todos. Me lo debo a mí mismo y a los demás.

Amo este trabajo, por eso lo escogí y me preparé para hacerlo. Creo que trabajar con personas es una de las cosas más gratificantes que hay en la vida, por eso sigo al pié del cañón después de 30 años. Y voy a seguir pidiendo respeto para todos y también para su trabajo, empezando por el mío. Aunque a los que callan y mandan callar no les guste.

¡¡NO ES NO!!

3 nov 2013

[Proverb of the week] Never say die

Literally: Nunca digas muere, but the meaning is No te des por vencido, No desfallezcas. I don't know a similar proverb in Spanish.

20 oct 2013

[Proverb of the week] Health is better than wealth

Quite sensible proverb, isn't it? Being healthy is much better than having a fortune. In Spanish there is a similar saying: Tenga yo salud y dineros quien los quisiere.

14 oct 2013

[Proverb of the week] Prevention is better than cure

 Very easy proverb! In Spanish: Más vale prevenir que curar. Don't smoke, do exercise and eat healthy food (vegetables, fruit, fish) if you want to be young for ever.

7 oct 2013

[Proverb of the week] No bees, no honey; no work, no money

The translation is: Sin abejas, no hay miel; sin trabajo, no hay dinero. Este refrán hace rimar honey con money, así es más fácil de recordar. In Spanish we say: Quien algo quiere, algo le cuesta.

1 oct 2013

[Proverb of the week] Foolish talk, deaf ears

In Spanish we say: A palabras necias, oídos sordos. This proverb is exactly the same in both languages.

Don't you think the dog is cooool with those bunny ears? :)
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cool: guay (del Paraguay).
bunny: conejito.

23 sept 2013

[Proverb of the week] There's a good time coming


In Spanish we use the future to say this proverb: Ya vendrán tiempos mejores. I hope (and I'm sure) the future will bring better things and opportunities for all of us. :)

16 sept 2013

[Proverb of the week] There is a time for all things

In Spanish we say: Cada cosa a su tiempo. It is interesting to see how English and Spanish have lots of proverbs in common, even with the same words. Stay tuned, I will publish some of them in the next weeks.

18 jun 2012

Time to say goodbye

IES Diego Llorente (1993)

Este ha sido mi último curso en el Diego Llorente. Siempre es difícil decir adiós, pero lo es mucho más cuando dejas atrás veinte años de tu vida, veinte cursos colmados de momentos inolvidables compartidos con cientos de alumnos, los  profesores de tantos claustros en estas dos décadas, los conserjes y personal de Secretaría y la cafetería. También quiero tener un recuerdo agradecido para los padres que comprendieron mi labor. Al cabo de todo este tiempo, puedo asegurar que todos me enseñaron y de todos aprendí.

Muchos de los alumnos que pasaron por el instituto no son una esperanza, sino una realidad plena allá donde se encuentren. Algunos de ellos ya trabajan con sus antiguos profesores para demostrarlo. Nos enseñan que todo el esfuerzo valió la pena, que nuestro pequeño granito de arena aportó algo a sus vidas. Las personas pasamos pero el instituto Diego Llorente seguirá. Como en una carrera de relevos, todos nos llevamos algo y también dejamos algo de nosotros en el camino.

Malos tiempos corren para todo y para casi todos, es cierto. No puedo negar que me voy con desasosiego después de este curso tan convulso. No me olvido de quienes lo han pasado especialmente mal en el claustro, pero ya decía Balzac que la resignación es un suicidio cotidiano. La palabrería de los advenedizos y los juegos malabares de los embaucadores pasarán. El tiempo, juez insobornable que no gira al albur de donde sopla el viento, sabrá poner a cada cual en su sitio. Siempre lo hace, no lo dudéis.

A mis alumnos de este curso, en representación de todos aquellos a los que di clase en otros años, quiero agradecerles el cariño y respeto que me han dado cada día. Me siento muy afortunado de haber tenido chavales como vosotros en el aula. Quizá no todos supieron comprenderme en ocasiones, tampoco yo fui comprensivo en otras. Sólo espero que si alguna vez hacéis memoria, tengáis los mismos buenos recuerdos que yo de vosotros. A largo plazo, es lo mejor que dejan algunos profesores a sus alumnos.

Buena suerte a todos.

18 mar 2012

A todos mis alumnos

Quiero agradeceros las muestras de cariño y cercanía que me habéis dado estos días tan difíciles. Con vosotros a mi lado las cuestas se suben más fácilmente, el trabajo es más llevadero y los días se hacen menos grises y largos. Sé que aunque no me lo hayáis dicho expresamente como Aurora Guowei, José David, Patricia, Juan o Mª Jesús, me tenéis en vuestros pensamientos. Creedme cuando os digo que yo también me acuerdo mucho de vosotros cada día.

Espero poder daros buenas noticias y volver a veros pronto en nuestro instituto, en clase y en estos mismos pasillos donde tantas veces nos cruzamos una mirada, un saludo y una sonrisa. Sólo eso hace que para mí todo merezca la pena.

Un abrazo a todos.